Carta del Director del Saint Joseph´s Catholic Hospital

“Queridos Hermanos, Trabajadores y Colaboradores:

Saludos desde el Saint Joseph´s Catholic Hospital de Monrovia.

Ha estado saliendo en las noticias que desde principios de abril de 2014, el mortal virus del Ébola ha estado causando estragos entre la población de Guinea Conakry, que comparte frontera con Sierra Leona y Liberia. A principios de mayo, fueron detectados los primeros casos en Foya, una población liberiana fronteriza con Sierra Leona y Guinea. A mediados de mayo se detectaron casos en el condado de Monsterrado, al que pertenece Monrovia, con el resultado de dos personas muertas. Desde entonces, el número de casos en nuestro país ha ido incrementándose, así como las muertes de casos tanto confirmados como posibles.

El pánico se desató hace dos semanas en Monrovia cuando el número de casos de infección entre el personal sanitario comenzó a incrementarse, y con la muerte de un doctor, dos ayudantes médicos y tres enfermeras, varios de ellos en el Redemption Hospital, enfrente de nuestro centro de salud de New Kru Town. El resto del personal del Redemption se negó a seguir trabajando y el hospital tuvo que cerrar durante 10 días, y ahora sólo ofrece algunos servicios. Nuestro personal de New Kru Town amenazó en dos ocasiones con dejar de trabajar debido al miedo. Gracias a Dios, tuvimos una reunión y les convencimos para que continuaran su labor.

La respuesta del Gobierno ha sido muy lenta y limitada. El Gobierno está pidiendo que se tomen medidas de precaución, pero los hospitales privados como el nuestro reciben poco o ningún material que ayude a sus trabajadores a protegerse ellos mismos y a los pacientes.

Desde hace una semana, el número de pacientes que acude a nuestro Hospital tras ser rechazados en otros centros se ha incrementado día a día, y nuestro servicio de Urgencias está siempre lleno. Se supone que el Gobierno se hace cargo de los casos sospechosos y los traslada desde cualquier centro al JFK Hospital, donde se ha instalado una unidad de aislamiento, pero aveces tardan más de 10 horas en responder cuando se les llama.

Dada la naturaleza mortal del virus, el personal sanitario está asustado. Los pacientes que llegan y sus familiares no proporcionan los detalles correctos para ayudar a identificar casos sospechosos. Por ello, muchos pacientes son rechazados en los hospitales.

Estamos comprometidos con nuestro trabajo. Hace cuatro días tuvimos una reunión con uno de los Diputados Ministros de Salud y hoy tenemos otra. Hemos pedido al Gobierno que nos ayude con materiales y equipamiento que nos proteja a nosotros y a nuestros pacientes. La respuesta ha sido que el Gobierno tiene poco que ofrecer. En mayo hicimos una petición de material y el Gobierno nos envió 100 pares de guantes desechables, un par de botas, 50 mascarillas, 5 trajes desechables y 5 botellas de Chlorax. Estos materiales no duran ni un día.

Para garantizar que nuestro personal siga trabajando, necesitamos proporcionarles protección adecuada para incrementar su seguridad. Necesitamos desinfectantes como Chlorine y Chlorax, líquido sanitizador de manos, guantes y trajes desechables, gorros, guantes largos de Maternidad, guantes duros, botas de lluvia, termómetros y medidores de presión. Podemos comprar estos materiales en Monrovia, pero en los últimos días los precios se han disparado, y muchas personas que no los usan habitualmente con propósitos médicos los están comprando para usarlos como protección. El valor del dólar liberiano sigue cayendo en relación al dólar americano. En enero, la tasa de cambio era de 1 dólar americano por 74 liberianos; hoy es de 1 por 94. Dado que Liberia importa casi todo de Estados Unidos, es fácil imaginar la inflación cuando se vende en dólares liberianos.

Con esta carta te estoy pidiendo que seas parte una vez más del Saint Joseph´s Catholic Hospital, como has sido en el pasado, especialmente durante la guerra, y nos ayudes a seguir luchando por el pueblo de Liberia en estos momentos de crisis.

Gracias por tus oraciones, comprensión y colaboración.

Tuyo en San Juan de Dios,

Hno. Patrick Shamdze.”